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La sequía se llevó un río en Honduras

El río de una comunidad se secó, llevándose consigo la principal fuente de agua de una comunidad, así como de su alimentación y fuente de ingresos.
, Hetze Tosta
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Doña Elvira Velásquez recoge agua de lo que queda del río. Esta agua debe suplir a toda una aldea. Foto: WFP/Hetze Tosta

"Hace más de tres meses se fue la lluvia, caminamos bastante para conseguir agua", dijo Doña Elvira Velásquez mientras se preparaba para ir a buscar agua.

La situación en el corredor seco preocupa diariamente a más de 65.000 familias que resultaron afectadas por la sequía. No tienen qué comer. Contaban con lo que habían sembrado para el sustento de sus familias, pero todo se perdió.

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Doña Elvira debe caminar para buscar la poca agua que hay bajo una temperatura de unos 45 grados centígrados. Foto: WFP/Hetze Tosta

En la comunidad de San Francisco de Coray vive Doña Elvira y otras familias. Su única esperanza es una pequeña vertiente, pero ésta solo cubre las necesidades básicas de la comunidad ya que no produce suficiente agua.

"Mire, esto no es fácil… este poquito de agua tiene que ajustar para toda la aldea, con esta agua cocinamos, nos bañamos, lavamos la ropa y cuando se puede, porque no siempre encontramos agua, algunos días amanece seco".

Para llegar a la vertiente, Elvira y sus vecinos transitan por un largo, soleado y polvoriento camino todos los días. Transportan el agua hasta sus hogares en baldes que colocan sobre sus cabezas.

Mantener el equilibro en medio de un camino lleno de piedras sin dejar caer el balde, es toda una proeza. Adicionalmente deben soportar las altas temperaturas del ardiente sol del sur de Honduras, que muchas veces alcanza hasta los 45 grados centígrados.

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Lo que queda del río está a la derecha de esta fotografía. Doña Estebana (cuarta de izq. a der) y Doña Elvira (a su izq.) junto a su familia en San Francisco de Coray. Foto: WFP/Hetze Tosta

Una hermosura de río

El río ha prácticamente desaparecido y solo quedan piedras. Estebana Espinoza, hoy una mujer de 85 años, alimentaba sus hijos con el pescado que sacaba del río y el resto lo vendía, lo que le generaba ingresos adicionales que le permitían comprar insumos para sembrar y cosechar maíz, comprar vegetales y otras cosas que necesitaba en su hogar.

"No hay agua ni para beber".

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Doña Estebana y su nieta en su casa. WFP/Hetze Tosta

"No hay agua ni para beber. Antes este río era una hermosura, pescábamos bastante para comer y vender. Hay días que se come y otros que no, todo es más difícil", dijo Doña Estebana.

Después de la sequía las familias viven una vida llena de limitaciones, dijo con mucha tristeza Estebana, mirando hacia el río que hoy ya no existe.

"Lo único que tenemos para vender es arena y piedras"

El verano arrasó con las cosechas y con el agua, y el río quedo completamente seco y lo único que se puede encontrar es arena y piedras.

"Es muy triste ver como está el río, ya no existe. Eran tan caudaloso que cuando llovía venía el alcalde y nos llevaban a un albergue pues corríamos riesgo que el río se llevara nuestras casas. Y ahora ya no queda nada, solo los recuerdos", dijo Reinaldo con mucha nostalgia. "Lo único que tenemos para vender es arena y piedras", acotó.

Las personas en esta aldea sembraron, pero con la sequía solo cosecharon dos sacos de maíz.

"Las cosechas se perdieron y tampoco hay trabajos de jornal pues nadie pudo cosechar", dijo Reinaldo, quien aseguró que "las familias están vendiendo lo que tienen en sus hogares para poder subsistir… hay familias que se van a otros municipios".

La Comision Permanente de Contingencias (COPECO), la Suplidora Nacional de Productos Básicos (Banasupro) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) — junto a donantes como USAID, la Unión Europea, Canadá y Alemania — unieron esfuerzos para atender a las familias que han resultado afectadas por la sequía que afecta el corredor seco en Honduras, realizando transferencia de alimentos y efectivo para garantizar la seguridad alimentaria de estas familias.

Historia escrita con la colaboración de Geraldine Massu.

Conozca más sobre el trabajo en el Corredor Seco aquí.